Hola. Soy estudiante del Martim Cererê, curso actualmente 8vo año y el próximo ciclo lectivo ingresaré a 9no.
Mis expectativas para esta nueva etapa se centran en mejorar mi rendimiento académico, ya que el nivel de exigencia será mayor y requerirá una organización más rigurosa y mayor responsabilidad personal. El primer año de secundaria ha sido, en ese sentido, un proceso de adaptación constante: aprender a no confundirse de aula en los primeros días, descubrir que el horario puede cambiar sin previo aviso y entender que los trabajos en grupo implican algo más que repartirse el título del documento. Con el tiempo, uno también aprende que la mochila siempre pesa más los lunes y que el timbre del recreo se convierte en el sonido más esperado de la jornada.
Para finalizar este año lectivo espero ampliar mis aprendizajes, no solo en el ámbito académico, sino también en el plano personal. Me propongo optimizar la gestión del tiempo, cumplir de manera sistemática con las tareas y aprovechar las clases como espacios de participación activa, formulación de preguntas y expresión de opiniones fundamentadas. Después de este primer año, queda claro que la secundaria exige constancia, pero también ofrece oportunidades para crecer y descubrir nuevas habilidades.
Quienes ya hemos pasado por este proceso sabemos que cada curso trae sorpresas, aprendizajes y anécdotas que terminan formando parte de la vida escolar. ¿Qué expectativas, metas o ideas tienen ustedes para el próximo año y cómo creen que pueden aportar a que la experiencia en el colegio sea mejor para todos?